¿Los soldados inmigrantes perderán la ciudadanía?

Escrito por Susan Welk de Valdez  |  

Los inmigrantes han sido parte de las fuerzas armadas desde la Guerra Revolucionaria. Pero la administración del Presidente Trump está considerando poner fin a un programa que otorga a algunos de ellos la ciudadanía a cambio de su servicio.

Los millones de soldados inmigrantes a través de la historia del país incluyen 100,000 tropas estadounidenses que llegaron a Europa hace un siglo para luchar en la Primera Guerra Mundial, aunque no se convirtieron en ciudadanos hasta su naturalización después de un regreso victorioso. Esto incluye a más de 100,000 hombres y mujeres de este siglo que han ganado su ciudadanía a través del servicio militar desde los ataques del 11 de septiembre.

La búsqueda de América para superar sus complejas divisiones sigue siendo incompleta. Pero donde el país ha tenido éxito, a menudo se refleja en las filas de las fuerzas armadas, en hombres y mujeres de muchas creencias, razas y antecedentes que sirven juntos para cumplir una misión común. Su capacidad para superar las cargas de la historia es parte del poder del ejemplo de Estados Unidos y su promesa al mundo.

Sin embargo, según el Washington Post, el gobierno de Trump está considerando romper una promesa de la era Obama a reclutas militares que carecen de estatus migratorio legal: que si sirven en las fuerzas armadas para los Estados Unidos, pueden convertirse en ciudadanos a cambio. Actualmente, hay 1,000 de estos hombres y mujeres, cuya entrada en las fuerzas armadas se aceleró debido a la alta demanda de sus habilidades lingüísticas y médicas, y que ahora se arriesgan a la deportación.

Además de renunciar potencialmente a compromisos con estos reclutas, la administración puede mejorar la detección de seguridad de más de 4,000 soldados, la mayoría de los cuales son ciudadanos naturalizados. Parte de la lógica detrás de estos cambios es el argumento de que la administración de Obama era demasiada relajada al aceptar reclutas inmigrantes, aunque el Pentágono ha levantado banderas sobre la prudencia y la legalidad de someter a un cierto grupo de soldados, muchos ya ciudadanos, a una revisión de seguridad más invasiva.

Parece que esta administración no entiende que permitir que los inmigrantes sirvan a cambio de la ciudadanía no es un experimento social. Al contrario — es una tradición que ha sido vital para el éxito del experimento americano y para la seguridad de todos los estadounidenses, sean inmigrantes o nativos.

Adaptado de un artículo en la revista The Atlantic

2017-07-07T09:27:10+00:00